Tal vez no
Probablemente debería olvidar el sonido de tu nombre, el sosiego de tus ojos, la inmensidad de tu existencia.
El sabor de tu risa, y esos ojos flotantes que me llamaban a gritos en la paz del silencio.
El insondable número de veces que nos besamos como si no hubiera un después.
El aroma de tus manos cuando acariciabas mi cara.
Las lágrimas que rodaron por nuestros rostros al darnos cuenta lo mucho que nos queríamos.
Los planes, las fechas, las rosas.
Y tu manera tan particular de pedirme que me quede sin decirme una sola palabra. Domenica De Rubira
El sabor de tu risa, y esos ojos flotantes que me llamaban a gritos en la paz del silencio.
El insondable número de veces que nos besamos como si no hubiera un después.
El aroma de tus manos cuando acariciabas mi cara.
Las lágrimas que rodaron por nuestros rostros al darnos cuenta lo mucho que nos queríamos.
Los planes, las fechas, las rosas.
Y tu manera tan particular de pedirme que me quede sin decirme una sola palabra. Domenica De Rubira
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